ENTREVISTA A JOSE LUIS RODRIGUEZ VICENTE

Jueves, 14 Diciembre, 2017
 
JOSE LUIS RODRIGUEZ VICENTE
 
 
 
1. Hola, ¿qué se siente al haber ganado estos premios?
 
Muy contento. Son premios muy difíciles de ganar, ya que hay muy buenos colombófilos, pero los vientos y la suerte este año me han favorecido a mí. En las islas dependemos mucho del viento, pero eso es para todos. La alegría es inmensa, son dos trofeos que premian el trabajo hecho durante la temporada, aunque repito en el Campeonato de Seguridad, conseguir la Copa de Su Majestad el Rey es una pasada.
 
2. ¿Cuántas horas pasas en tu palomar?
 
Pocas para mi gusto. Pero creo que esto le pasa a todos los Colombófilos. A todos nos gustaría estar todo el tiempo que quisiéramos, pero nuestras obligaciones no nos lo permiten. En mi caso, lo tengo mal, tengo una cafetería y hago la cocina, la compra y las horas que hagan falta pero todavía tengo tiempo para disfrutar de mis palomas y dejar el estrés en el palomar, porque ellas me sirven de terapia, me dejan nuevo.
 
3. ¿De dónde te viene la afición de las palomas?
              
Recuerdo que cuando era niño en la isla menor del Guadalquivir, donde me criaba, cogíamos nidos de gorriones. En un rincón, había una paloma blanca y la cogimos, la llevé a casa. Hace más o menos 50 años. Nunca olvidaré del pobre palomo que se dejó coger por incubar sus huevos. Después conozco los colores, las palomas diferentes, los buchones, palomas ladronas,... Un mundo apasionante, mezcla de razas. Todo para conseguir que la paloma de tu amigo durmiera en tu casa esa noche. Eso era un premio y el placer de decirle que su paloma estaba en mi casa y que podía venir a por ella. Con los años conocí la Colombicultura, otro mundo apasionante, palomas con estándares muy peculiares. Por aquel tiempo ya estaba en Ibiza, me hice juez y aprendí muchísimo de la Colombicultura, son doce o más razas diferentes. Cada raza no tiene que ver con la otra, en ese mundo estuve bastante tiempo. Pero en el 2000, conocí la Colombofilia a través de mi vecino que después de un parón en su vida colombófila volvía a correr de nuevo. Yo le ayudaba a enjaular y las esperaba con él. Al principio, le pregunté "de dónde las soltarán ese día" y éste me dijo "el primer vuelo para competir era la Península" y yo me eché a reír. Le dije "yo hecho muchas veces ese trayecto con el barco y creo que de ahí no viene ni una". Pobre ignorante era yo. Después me han demostrado que vienen de mucho más lejos. Toda una vida con las palomas.
 
 
4. ¿Qué sistema utilizas?
 
Por mi tiempo tengo que no complicarme mucho. Mi sistema es al natural. Tengo el palomar pequeño y no puedo hacer milagros. Yo tengo viajeras y pichones todos juntos. Mi palomar mide 5x2,50 metros. Ahí dentro hay 50 viajeras y 70 pichones, todos tienen que convivir como puedan, en un palomar tan reducido. Eso sí, muy ventilado. Si no hay temporal, dejo las puertas abiertas para la ventilación, ya que no dejan de ser aves. Tengo que estar muy atento con las posturas de huevos, ya que ese es mi sistema. Las hembras pueden correr desde cinco días con postura de huevos hasta con pichones de tres días, en cambio, los machos, máximo quince días con postura de huevos, ya que después empiezan a hacer la papilla y a mí en particular no me gusta que compitan en ese estado.
 
5. ¿Que orígenes tienen tus palomas y que líneas cultivas?
 
Tengo cinco machos que son la base de mi palomar, les hago criar con unas veinte hembras, si es posible, todas con los cinco. Sólo ponen huevos y las crían las nodrizas. Ellos hacen el 60 o 70 % de los pichones, el resto, los viajeros. Así, hay hijos, nietos, biznietos,... Las líneas se cruzan libremente y la verdad que te sorprende. Mis líneas son Jan Arden, Florizone, Horemans y Herbots. Este año he incorporado Joos Josen y Koopmann. Espero que tenga suerte y salga alguno como estos que tengo.
 
 
 
6. ¿Cuál ha sido la base del éxito de estos últimos años?
 
Creo en la constancia en lo que te gusta. Las palomas necesitan mucha atención y saber en todo momento en qué estado están. Las palomas te hablan, sólo hay que escucharlas. Yo casi siempre intento comprenderlas, no siempre lo consigo. Lo que tengo claro es que ellas a mí no me entienden. Por mucho que lo intento no me escuchan, hay que conocer cuando una paloma está fuerte y cuando no. Cuando está fuerte hay que hacerla volar todo lo que quiera. Viene con muchas ganas, le da alegría estar en su casa pero cuando no está en forma también hay que darse cuenta de ello, no enjaular a esa paloma porque le toque sino dejarla descansar. Estar pendiente de ella, de que consiga de nuevo su estado de forma óptimo y la salud es muy importante. La higiene en un palomar es primordial.
 
7. ¿Qué buscas en una paloma cuando quieres pasarla a la reproducción?
 
Al principio de empezar en la Colombofilia miraba las líneas o razas que mis amigos me decían que eran buenas. Probé muchas palomas de todas las líneas, de nombres renombrados. Todas las que pude. El porcentaje de animales que aportan es bajo, no todas las palomas dan buenos hijos. Hay muchos más viajeros que buenos reproductores. Yo no los escojo por su morfología, ni su ala, ni su equilibrio... Ya toqué bastantes cuando enjuiciaba. Ahora las viajeras que me dan buenos pichones, esos son buenos reproductores. Me da igual que sean bajos, altos, cortos o largos. Lo que me interesa son sus hijos, de estos salen muy pocos y cuando salen, algunos te cuesta mucho retirarlos a la reproducción porque están viajando y no quieres menguar tu equipo de vuelo. Es difícil decidir.
 
 
8. Vacunas y prevenciones en las palomas. ¿Sueles utilizar medicamentos o eres contrario a esto?
 
Claro que vacuno, es de ley y el que no vacune que no enjaule, que las deje en su casa. Hago prevenciones de Trico, Salmonella y de parásitos intestinales. Yo no medico. Tenemos la suerte de tener una veterinaria de compañera en el club y por cierto, es muy buena. Cuando tengo algún problema se las llevo a Ángela Costa, ella es la profesional, no yo.
 
9. ¿Crees en la teoría del ojo?
 
Bueno, ni creo ni dejo de creer, pues siempre les estoy mirando los ojos, si por su color, por su salud, siempre prefiero que los reproductores tengan unos ojos llenos y vivos y con un círculo de correlación muy ancho. Pero ya digo lo de antes, yo no los elijo. Los reproductores se elijen ellos y la verdad hay de todo. Los años en las palomas ayudan a que los ojos sean más llenos y más bonitos.
 
10. ¿Cómo es para ti correr entre islas?
 
Reconozco que es muy difícil. No tengo experiencia en la Península. Pienso que tiene que ser duro, pero en tierra las palomas tienen más oportunidades. En las islas, los vientos predominan. Los vientos laterales son muy peligrosos, si son fuertes las palomas se desvían y no encuentran su casa. Las islas relativamente son pequeñas en medio del mar, son una pequeña piedra y una vez pasada, rectificar es muy difícil. Esos días son catastróficos. A eso me refiero cuando digo que en tierra la paloma tiene más posibilidades de rectificar, porque tiene la opción de poder parar y corregir su rumbo, en el mar no pueden. A todas las palomas el mar les causa respeto, tienen que tener mucho carácter para adentrarse en el agua la primera vez. Perdemos un porcentaje alto, la selección de las palomas se hace sola.
 
11. Si volvieras a empezar de nuevo, ¿qué no harías?
 
¿No coger la paloma blanca?
 
 
 
 
 
 
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