Sanidad

La salud es uno de los pilares fundamentales sobre los que se sustentan los éxitos que podamos alcanzar en este deporte de la colombofilia, si no podemos garantizar una buena salud en nuestras palomas, estamos abocados al fracaso.

Intentaremos aportar una serie de consejos prácticos y básicos sobre los que comenzar a trabajar, pero recuerden que está en manos del aficionado el perfeccionar y establecer sus pautas sanitarias.

Profilaxis del palomar:
El palomar, como habitáculo propiamente dicho, es a todo efecto el entorno principal de nuestras palomas.
Una manera rápida y sencilla de empezar a mantener a nuestra colonia en buen estado de salud es asegurando una correcta asepsia de los palomares, principalmente:

-Protocolo de limpieza, lo ideal sería que la limpieza fuese diaria, pero cada colombófilo cuenta con sus propias horas libres, por lo cual intentaremos en la medida de lo posible hacer como mínimo una gran limpieza semanal. No es aconsejable dejar que los excrementos se acumulen en gran cantidad dentro del palomar debido a qué, por una parte, en el proceso de descomposición liberan diferentes gases que pueden ser nocivos para las palomas o incluso irritantes para las mucosas de sus vías respiratorias y, por otra, constituyen un sustrato perfecto para la incubación y propagación de agentes infecciosos, insectos y roedores.   

-Ventilación, asegura una constante renovación del volumen de aire de los habitáculos, aleja los gases de los excrementos y de la respiración de las propias palomas y el polvo que pueda estar en movimiento, pero debemos evitar siempre las corrientes directas de aire, sobre todo en las épocas de mayor frío.  

-Desinfección, aplicándola tras una limpieza a fondo nos aseguramos de acabar con la mayoría de los posibles focos virales o bacterianos que puedan existir. Casi todas las casas veterinarias ofertan alguno de estos productos, aunque siempre podemos recurrir a la lejía correctamente diluida. Los momentos ideales para esta tarea podrían ser antes y después de las competiciones, de la cría o mismo tras la administración de algún tratamiento. Y en los palomares de destete antes de la introducción y después de la retirada de las nuevas palomas.

-Desinsectación, muchos de los invertebrados parásitos de nuestros deportistas no viven continuamente sobre ellos, sino que los acosan en los momentos de mayor vulnerabilidad, que son las horas de oscuridad, abandonando al anfitrión con la llegada del día para refugiarse en pequeños escondrijos del palomar. De manera que perjudican a la paloma doblemente. Una manera muy fácil de detectarlos es con las primeras luces del día, u observando los excrementos nocturnos de las palomas que dispongan de nido. Si están libres de parásitos, los excrementos aparecen por la mañana aglutinados en un único montón, en el caso de que tengan parásitos echan toda la noche rascándose quedando entonces los excrementos dispersados.     

Estos cuatro aspectos anteriores son igualmente relevantes en el caso de las cestas de transporte, así como (salvo la ventilación) en el de los comederos y bebederos.     

-Desratización, los roedores son un vector muy importante de transmisión de varios agentes infecciosos. Es aconsejable evitar tener restos de comida en el suelo del palomar o comederos con restos durante la noche, ya que así desfavorecemos su aparición, e igualmente siempre debemos contar con varias rateras dispuestas fuera del alcance de las palomas.

Controles sanitarios y tratamientos preventivos:
Hay dos formas de llevar a cabo un control sanitario de la colonia:

-De manera personal por el propio colombófilo, observando atentamente el estado de salud y anímico de los deportistas. Estudiando la forma y consistencia de los excrementos, así como las mucosas (bucales y nasales) o los ojos y su viveza. Atendiendo a si hay alguna variación brusca de las cantidades de agua o comida ingeridas... etc.

-Mediante el análisis, tanto de excrementos como de otros fluidos (laríngeos, oculares, etc.). Siempre es aconsejable contar con asesoramiento, en estos casos, de personal veterinario. Este es un método útil para evitar la existencia en los palomares de animales aparentemente sanos y sin signos evidentes de enfermedad alguna, pero que son portadores crónicos de patógenos y, por lo tanto, focos constantes de infecciones.

En lo referente a las “medicaciones preventivas”, nos aseguraremos de tener acabada la muda para administrarlas, evitaremos excedernos en las dosis recomendadas así como administrarlas por debajo de lo recomendado, no abusar sin sentido de los antibióticos y rotar periódicamente los componentes activos válidos para una misma patología de manera que evitemos la aparición de agentes infecciosos resistentes.
En el caso de aplicar dichas prevenciones, los momentos oportunos podrían ser:

-Un mes o mes y medio antes de los emparejamientos y de la competición.
-Una vez acabadas las anteriores.
-En el caso de las palomas jóvenes, antes de que comiencen a mudar, y una vez acabado.

Una de las prevenciones a las que sí estamos obligados por regulación para poder tomar parte en cualquier evento colombófilo, es la de la vacunación contra el Paramixovirus causante de la enfermedad conocida como “Newcastle”.
De querer establecer un programa de tratamiento preventivo sería siempre conveniente proceder a una analítica previa para conocer la influenza de patógenos en nuestra colonia, lo cual puede ayudarnos a ahorrar dinero y tiempo y a asegurarnos de no favorecer la aparición de resistencias. De ser preciso, deberían tenerse en cuenta los apartados del siguiente punto.

Enfermedades más comunes de nuestras palomas:
Recordad que con el fin de evitar posibles contagios, no podrán ser encestadas para un concurso aquellas palomas que demuestren síntomas evidentes de enfermedad. Del mismo modo, las aves con síntoma de enfermedad o que sean portadoras de parásitos en cuerpo o plumas, serán excluidas de los concursos de belleza por el veterinario que forme parte del Comité de Recepción.

-Parásitos, tanto endoparásitos (parásitos internos, de las vías respiratorias o intestinales) como los ectoparásitos (parásitos externos, de las plumas, de la piel o de las glándulas). Toda paloma sirve de anfitrión para uno o varios de estos parásitos alguna vez a lo largo de su vida, estos huéspedes no suelen tener mucha relevancia a nivel sanitario siempre que non pasen a ser verdaderas invasiones, momento en el que ponen en riesgo la salud de nuestras atletas.

-Coccidios. Aunque también son parásitos del intestino delgado, son un grupo con peso relevante como para diferenciarlos de los anteriores. Casi todas las palomas son portadoras de coccidios sin que esto suponga un riesgo para su salud. El problema surge cuando los pichones más jóvenes (que aún no poseen un sistema inmunológico completamente desarrollado) son infestados por grandes cantidades de coccidios, o cuando los adultos están sometidos a condiciones de gran estrés, lo que reduce su respuesta inmunológica. Las palomas infestadas parecen sanas, pero se muestran menos vivaces, siendo en los casos agudos cuando aparece la diarrea, las palomas abultan las plumas y comienzan a beber exageradamente (debido a la deshidratación producida por la diarrea) pero a comer poco. Se transmite a través de los excrementos. Otro problema con este patógeno, es que sirve de puerta de entrada para otras enfermedades como Tricomonas, Salmonela o incluso Paramixovirus.

-Tricomonas o “chancro”. Es una de las infecciones más extendidas y que puede presentarse de forma crónica sin sintomatología visible. Las palomas infectadas pierden vitalidad y ganas de volar, presentan deyecciones acuosas y garganta enrojecida. Posteriormente aparecen los característicos puntos amarillos en la mucosa del paladar. El llamado “chancro”, surge cuando las tricomonas invaden los órganos internos (especialmente el hígado) manifestándose como corpúsculos de color amarillo visibles mediante una necropsia, las palomas pasan a estar totalmente apáticas y se van apagando hasta morir. Los dos casos son especialmente peligrosos si hablamos de palomas jóvenes. Se transmiten a través de la saliva o alimento y granos regurgitados por palomas infectadas y hasta por los excrementos. Incluso puede llegar a transmitirse si restos de saliva infectada entran en contacto con la cicatriz del cordón umbilical, en los primeros días de vida de los pollos.
Como diagnóstico diferencial, no debemos confundirla con los llamados “cálculos salivares” consistentes en pequeños puntos blancos y duros visibles en algunas palomas en la zona de la fisura palatal y en la parte más profunda del mismo. No guardan relación alguna con las tricomonas.  

-Salmonela, fiebre paratifoidea. Es una enfermedad de tipo bacteriano. Puede presentársenos de dos maneras:

-Forma aguda, sobre todo en pichones y palomas jóvenes, muestran excrementos espesos de coloración parda y consistencia viscosa, punteados de partículas blancas, disminuyen el ritmo de crecimiento, apareciendo el adelgazamiento y algún caso de fallecimiento. En alguna ocasión se puede observar un engrosamiento de la cloaca. Si el contagio fue en el huevo, estos pichones no llegan a nacer o mueren a los pocos días de hacerlo.

-Forma crónica, palomas que aparentemente superaron la enfermedad y se muestran sanas. Pero que son portadoras y continúan eliminando bacterias a través de los excrementos, convirtiéndose en fuente de infección. En algunas publicaciones se recomienda el sacrificio de los animales que se sepan infectados. Cuando la bacteria atraviesa las paredes intestinales alcanzando el torrente sanguíneo, aparecen las inflamaciones de las articulaciones principales (codos, rodillas) también las parálisis en alas y patas e incluso la pérdida de equilibrio y torsiones bruscas del pescuezo.

Se transmite a través de alimento o agua que haya entrado en contacto con excrementos infectados, por inhalación de polvo que contenga gérmenes; pasa de la madre al huevo durante la gestación o mismo a través de los poros del huevo manchado con excrementos infectados; puede llegar a transmitirse incluso por contacto directo entre una herida y excrementos contagiados.
Como diagnóstico diferencial, no debemos confundirla con sintomatología de la Newcastle y diarreas provocadas por infestación de coccidios o vermes. Puede producirse zoonosis, contagio a humanos debido a un contacto muy estrecho con los animales.

-Ornitosis. Enfermedad infecciosa producida por clamidias, pequeños microorganismos parásitos de las células. Sintomatología:

-Forma aguda, respiración ruidosa (estertores) cierta secreción nasal y ocular pudiendo alcanzarse casos de inflamación del tejido conjuntivo de uno o de los dos ojos. Inflamación intestinal que acarrea diarrea y adelgazamiento pudiendo aparecer la muerte. Cuando los pulmones y los sacos aéreos están infectados podemos observar que las palomas (en estado de reposo) respiran con el pico abierto.
-Forma crónica, como en los casos anteriores se concentra en animales adultos que se convierten en fuentes latentes de transmisión.

Se transmite a través de alimento o agua contaminada, por inhalación de polvo infectado, así como a través del pico.
También puede producirse zoonosis.

-Rinitis contagiosa. Afección del aparato respiratorio con posible cuadro infeccioso múltiple (micoplasma, hongos, tricomonas, virus...) en la cual se ve debilitado previamente el sistema inmunológico de las palomas facilitando la entrada de los agentes causantes de la sintomatología. De la misma manera, un fuerte estrés, o una mala ventilación del palomar, pueden ser igualmente la causa de la reducción de la respuesta inmunológica. Como en casos anteriores, pueden encontrarse individuos portadores crónicos. Puede aparecer asociada a Ornitosis. Los primeros síntomas pueden presentarse en forma de estornudos (con mayor intensidad por la noche) y estertores respiratorios, secreciones de carácter húmedo y viscoso que conforme avanza la enfermedad pasan a ser más purulentas. Disminuyen el apetito la sed y las ganas de volar. Las carúnculas comienzan a adquirir una coloración “gris sucia” y las palomas pasan la mayor parte del tempo rascándoselas. Un examen de la cavidad buco-faríngea revela un fuerte olor repulsivo del aliento, costra pegajosa de color gris adherida a las mucosas del paladar, cúmulo de flemas en el fondo de la garganta, pudiendo llegar a presentarse una inflamación de la mucosa faríngea. La evolución de la enfermedad es muy lenta y rara vez se presenta una infección generalizada, salvo en casos de higiene deficiente, fuerte estrés o caída inmunológica.

-Viruela, difteria. Es una enfermedad de carácter vírico normalmente benigna, que se observa principalmente en el verano. Puede presentarse con dos formas de evolución:

-Afección cutánea: concentrada especialmente en la cabeza (párpados, carúnculas, ángulo del pico, entrada del oído y fosas nasales), observándose eventualmente en las patas. El virus penetra en la piel aprovechando pequeñas lesiones, apareciendo entonces las características verrugas marrones o negras, siempre de fuerte consistencia. No es recomendable intentar quitar las verrugas debido al riesgo de hemorragia.
-Afección de las mucosas (difteria): las verrugas cubren las mucosas del pico y de la garganta, produciendo sangrado, con secreciones de color amarilla que forman falsas membranas fuertemente adheridas que dificultan la alimentación. Puede complicarse con tricomonas u otras infecciones bacterianas.

Se transmite a través de pequeñas heridas, por contacto directo entre las palomas, habiéndose comprobado casos de contagio a través de los parásitos externos (Como mosquitos).
Como diagnosis diferencial, no debemos confundir las membranas producidas en las mucosas, con alguno de los síntomas similares en tricomonas o herpes.
No produce zoonosis.

-Paramixovirus. Enfermedades producidas por ARN-virus pertenecientes a la familia de los Paramyxoviridae, encontrándose entre ellas la conocida como Newcastle. La sintomatología comienza cuando estos virus entran en contacto con las mucosas oculares, bucales o nasales donde se multiplican. Pocos días después, estas mucosas comienzan a expulsar secreciones infecciosas. El período de incubación es variable, pero una vez terminado aparecen la falta de apetito, aumento de la temperatura corporal, apatía, irritación de las mucosas oculares, nasales y bucales; dificultad respiratoria acompañada de estertores (esta parte respiratoria acostumbra ser poco relevante en las palomas, e incluso puede pasar inadvertida). Cuando el virus alcanza el torrente sanguíneo se extiende por todo el organismo, con preferencia por los sistemas nervioso y digestivo, donde aparecen los síntomas más relevantes, aumento del consumo de agua, fuerte diarrea acuosa (formándose verdaderos charcos de agua en el fondo del palomar, donde flotan los restos de excrementos) y varios tipos de alteraciones nerviosas (disfunción de la movilidad, tortícolis, desviación de la cabeza, parálisis de las patas) acaeciendo finalmente la muerte entre los 2-4 días en más de un 90% de las palomas infectadas.
No existe aún un tratamiento efectivo para las palomas infectadas, ahí radica la importancia de la vacunación preventiva como método de control de la enfermedad.  

-Adenovirus. Se subdivide en dos tipos I y II. Y aunque los 2 afectan a todos los grupos de edad, el tipo I se concentra en palomas más jóvenes, mientras que el tipo II lo hace en las adultas. La enfermedad está causada por una infección mixta entre virus y bacterias. Sus brotes pueden relacionarse con factores de estrés como destete, calor, entrenamientos, etc. Observándose dos tipos de sintomatología:

-Muerte súbita no precedida de síntomas perceptibles de enfermedad. Observada sobre todo en las épocas de mayor calor.
-Muerte tras un período de entre 3 días a una semana, precedida de sintomatología como apatía, falta de actividad, plumas ahuecadas, inexistencia de apetito, buche abultado, perdida de peso, excrementos de color entre verde y amarillo e incluso vómitos.

No contamos de momento con medicamentos o vacunas para combatir esta enfermedad.

-Circovirus. Enfermedad de origen vírico que, aún que se presenta en todos los grupos de edad, se centra casi exclusivamente en palomas menores de un año. La sintomatología principal es letargia, pérdida de apetito, adelgazamiento, diarrea, problemas respiratorios, bajada de las prestaciones deportivas (todos bastante comunes a otras enfermedades). Una vez que se produce la infección, el Circovirus afecta principalmente a los órganos encargados del desarrollo inmunológico del animal, los llamados órganos linfoides: timo, bazo, médula ósea, bolsa de Fabricio… al estar afectados estos órganos los pichones no son capaces de producir una correcta respuesta inmunológica incluso frente a la más inofensiva de las infecciones. Los pichones de nido que resultan infectados, adelgazarán y tal vez acaben muriendo.
Los agentes patógenos causantes se transmiten a través del aire, polvo y contacto entre aves, así como vía alimento y agua de bebida. Aún no está probada la transmisión a través del huevo.
En este momento no es posible curar o atacar al virus por medio de cualquier tipo de medicación. El tratamiento está especialmente enfocado a la prevención. Es fundamental proteger a las palomas del contacto con los virus por medio de una buena higiene.

-Hongos. Son una de las infecciones con mayor velocidad de propagación, ya sea a través del aire, la comida o la bebida. Es aconsejable tener siempre limpios y desinfectados tanto bebederos como comederos, asegurándose de que estos últimos estén siempre secos. Hay que poner especial atención a la hora de estibar los sacos de comida buscando lugares secos y ventilados, evitando siempre que se humedezcan.

Cuarentena:
Siempre que tengamos que introducir en nuestra colonia palomas ajenas, es aconsejable conocer previamente  su estado sanitario (últimos tratamientos y vacunas... etc.). Procediendo a vacunarlas de Paramixovirosis si fuese necesario. Y antes de juntarla con el resto de palomas siempre ahorraremos disgustos poniéndola unos días en cuarentena y examinándola en busca de algún síntoma revelador de enfermedad.